Adán Augusto remasterizado

Adán Augusto remasterizado

La Crolumna/Javier Macías García

 

Adán Augusto remasterizado

Adán Augusto López no confió en que Ricardo Monreal pudiera sacar adelante la reforma para prolongar la permanencia de las Fuerzas Armadas en las calles, por lo que encabezó una estrategia politiquera, para restarle votos al Bloque Opositor. No lo logró. Sólo consiguió aplazar, por 10 días, la decisión, y es el lapso que tiene para reforzar sus tácticas y cumplir con la instrucción de su jefe. Así que agárrense porque va a venir remasterizado y quién sabe cómo le irá a los opositores.
No es un triunfo de la oposición, como manifiestan los legisladores a través de sus redes sociales. Tampoco es una derrota de los senadores de Morena, incluido Monreal, porque sólo son piezas que mueven desde Palacio Nacional, aunque desde hace mucho tiempo este interrumpido el diálogo. Es un revés, parcial o temporal, para el titular de Gobernación.
En la sesión del Pleno, Dante Delgado denunció que el titular de Segob y su segundo de abordo y enviado de Presidencia, César Yáñez, estuvieron “cabildeando”, para convencer a esos 10 legisladores. Alguien más dijo que no sólo ellos, sino también los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina.
Pero por más que se le pregunte al secretario de Gobernación, éste no va a responder o recurrirá a sus habilidades para desviar el tema o mentir. Minutos antes de la sesión de este martes, se le vio salir de un hotel, frente a la sede del Senado. Pero, Adán Augusto también padece de amnesia. Y cuando hay evidencias, en fotos o video, si no las vio, para él eso no ocurrió.
Ricardo Monreal, desde hace algunos días, advirtió que no había los votos suficientes para aprobar la reforma. El coordinador parlamentario de Morena tenía poco margen de maniobra e hizo su chamba. No obstante, en un tema, como el que les ocupa, convencer sólo con saliva, si está complicado, por más confianza y respeto que le tengan los senadores de oposición. Y vaya que lo respetan y le reconocen sus conocimientos en materia constitucional y en el quehacer legislativo.
Por la interrupción del diálogo, su lejanía con el mandatario, le ha restado capacidad de maniobra al senador zacatecano. Eso lo sabe Andrés Manuel López Obrador, por ello envió a su gente a que le “echaran la mano”.
Horas antes de la presentación del dictamen ante el Pleno, lograron que el panista Raúl Paz Alonzo se integrara a la bancada morenista. Pero no fue por convicción, aunque le legislador dijo que si, sino porque lo designaron como Coordinador Nacional de Enlace con el Sector Empresarial de Morena. Y ese es un margen de maniobra del cual carece Monreal. Por ello, el triunfo se lo adjudicó Mario Delgado, aun cuando se sabe que no fue él, sino Gobernación.
Hay que esperar cómo viene el remasterizado Adán Augusto, a ver cuáles tácticas se saca de la manga para “convencer” a más legisladores del Bloque Opositor.
El papelón se pudo haber evitado
Si se hubiera escuchado a Ricardo Monreal y los legisladores de oposición, habrían evitado el papelón que hicieron en la sesión de este miércoles. Dijeron los votos no alcanzan.
Todavía en la sesión de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, y de Estudios Legislativos Segunda, que presiden los senadores Eduardo Ramírez Aguilar y Rafael Espino de la Peña, respectivamente, los legisladores se lo advirtieron e hicieron propuestas.
Por ejemplo, la priísta Sylvana Beltrones Sánchez propuso discutir sin prisa el tema, con la participación de gobernadores, con el fin de que ellos expongan los elementos necesarios para llevar a cabo una estrategia efectiva y para fortalecer a la Guardia Nacional. Claudia Ruiz Massieu secundo la propuesta e incluso se refirió a realizar un parlamento abierto.
El perredista Miguel Ángel Mancera dijo que es importante darle el tiempo necesario a un tema que es de la mayor relevancia, a fin de crear un verdadero marco jurídico y “no una mera ampliación de plazo”.
Pero Ramírez Aguilar y Espino de la Peña llevaban la consigna de que fuera aprobado por las comisiones unidas. El primero, incluso, confió en que, durante las próximas horas, encontrarán los consensos para aprobar la propuesta, por lo que subrayó que su grupo parlamentario estará abierto al diálogo. Pero con la aprobación del dictamen por la mayoría morenista y aliados, tal y como lo enviaron de la Cámara de Diputados, cerró toda posibilidad de diálogo.
Entonces hoy, en plena sesión, reconocieron que no, no encontraron los consensos a los que se refirió Ramírez Aguilar. “Los consensos” se escondieron muy bien, pese a las artimañas de Gobernación para salieran de sus “escondites”. Fue así que recurrieron a la normativa, para buscar una salida y que no se votara el dictamen, que estaba destinado al fracaso.
Pero Ramírez Aguilar y Espino de la Peña se equivocaron y enviaron un oficio, que no cumplía con lo establecido en la normativa. Pedían retirar el dictamen del Pleno y regresarlo a comisiones.
Les hicieron ver su error, por lo que tuvieron que elaborar otro oficio, que debería llevar las firmas de los legisladores que votaron a favor de la aprobación del dictamen, durante la sesión de las comisiones unidas. Se tardaron más de una hora en hacerlo. Como se sabe, ello provocó una nueva discusión. Otro papelón.
Se avecinan días difíciles, pesados, en el Senado y en Palacio Nacional. Por lo pronto, hay que aguantar al presidente López Obrador con su crítica a los legisladores, desde la mañanera de este jueves y de los días subsecuentes.

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